Lección 6: Exposiciones Creativas


Mario Gómez Molina
www.blogdefoto.com



Introducción

Ya hemos visto en las lecciones anteriores que la exposición de una fotografía viene determinada por los valores que escojamos para la velocidad de obturación, apertura del diafragma e ISO.

Pero también hemos podido comprobar que una exposición correcta se puede obtener con muchos valores distintos de esa triada ya que si cambiamos uno de esos valores compensando el resultado final con otro, obtendremos de la misma forma una exposición correcta. Por ejemplo, si sabemos que podemos obtener una exposición correcta con los valores f:8.0, 1/60s, ISO:100, también la obtendremos con: f:11.0, 1/30s, ISO:100.

Por lo tanto tenemos a nuestra disposición un número muy grande de posibles valores para obtener una exposición correcta. Pero una cosa es una exposición correcta y otra “la exposición que nosotros queremos” o lo que es lo mismo escoger de entre todas las exposiciones correctas posibles aquellas que consideramos la más creativa.


Las 5 Exposiciones Creativas

Uno de los objetivos de este curso es ser capaz de saber qué fotografía queremos obtener y que técnicamente seamos capaces de obtenerla. Por lo tanto cuando nos enfrentamos a la captura de una fotografía, tendremos que tener en mente qué clase de fotografía queremos y actuar en consecuencia.

A efectos prácticos consideraremos al ISO como un valor complementario que en la mayoría de las veces tendrá el valor de calibración de nuestra cámara (normalmente 100) y que únicamente lo cambiaremos si los otros dos valores no nos permiten capturar la fotografía como nosotros queremos.

Por lo tanto, la exposición creativa vendrá determinada por el valor de la apertura del diafragma y el valor de la velocidad de obturación. Concretamente existen 5 exposiciones creativas:

  • Exposición con poca profundidad
  • Exposición con la misma profundidad
  • Exposición con profundidad infinita
  • Exposición con movimiento detenido
  • Exposición con movimiento



Exposición con poca profundidad

Cuando la fotografía que queremos realizar quiere enfatizar el primer plano, o sea quiere que el espectador dirija por completo la atención hacia un objeto mientras hacemos que el fondo esté desenfocado, nos referiremos a una exposición con poca profundidad. Para ello necesitamos tener una gran apertura del diafragma mientras que no es importante la velocidad de obturación. Por lo tanto siempre utilizaremos aperturas lo más abiertas posibles, siendo las recomendables f:4.0 y f:5.6. Además cuanto más distancia focal tengamos, más ayudará a desenfocar el fondo, por lo cual siempre que nos sea posible utilizaremos un teleobjetivo.


Sony DSC-R1, 1/640s, f/3.5, ISO:160



Exposición con la misma profundidad

Muchas veces lo que tenemos que fotografiar, y con esto nos referimos a todo lo que está dentro del encuadre de la fotografía, está realmente a la misma profundidad. Por ejemplo si fotografiamos una pared con un cuadro, no estamos ante una situación como la anterior de un primer plano y un fondo, ya que en este caso todo está a la misma distancia. En estos casos utilizaremos las aperturas del diafragma centrales que suelen ser f:8.0 y f:11.0, no importando la velocidad de obturación que escojamos.


Sony DSC-R1, 1/500s, f/8.0, ISO:160



Exposición con profundidad infinita

Esta situación es característica de la fotografía de paisajes. Pero no todas las fotografías de paisajes caen en este rango. Supongamos que estamos fotografiando un refugio de montaña que tenemos a 10 kilómetros de distancia sobre el pico de un monte y que en nuestro encuadre todo lo que saldrá es el vació que hay entre nosotros y el refugio y por supuesto el refugio y la montaña. En realidad todo lo que estamos fotografiando está a la misma profundidad y por lo tanto deberíamos fotografiarlo con una exposición con la misma profundidad (f:8.0 o f:11).

Por el contrario supongamos que estamos en el campo y que en primer plano tenemos una flor, en el medio un árbol a unos 100 metros y una montaña al fondo a unos 5 kilómetros, y lo que queremos obtener es una fotografía donde todos estos elementos salgan enfocados. Si hubiéramos querido que la flor fuera el centro de atención, podríamos haber utilizado una exposición con poca profundidad. Seguro que no podemos utilizar una exposición con la misma profundidad ya que tenemos muchos planos distintos. Por lo tanto y puesto que lo que deseamos es que todos los elementos estén enfocados debemos utilizar aperturas de diafragma pequeñas como f:22, no importando la velocidad de obturación.


Sony DSLR-A700, 1/80s, f/22.0, ISO:200



Sony DSLR-A700, 1/1250s, f/4.5, ISO:200



Exposición con movimiento detenido

Si hasta ahora el valor que nos importaba era la apertura del diafragma y no la velocidad de obturación, cuando el motivo principal es el movimiento (el objeto que queremos fotografiar está en movimiento) el valor que primará será la velocidad de obturación y nos dará igual la apertura del diafragma.

Cuando lo que queremos es congelar el movimiento del motivo de la fotografía deberemos utilizar velocidades muy altas como 1/500s o 1/1000s.


Sony DSC-R1, 1/500s, f/3.5, ISO:160



Exposición con movimiento

Por el contrario cuando lo que queremos es que se muestre en la fotografía el movimiento del objeto, deberemos utilizar velocidades de obturación bajas como 1/60s o menor.


Sony DSC-R1, 1/15s, f/16.0, ISO:160



Fecha de Publicación: 28 de Junio de 2009