Lección 8: Composición


Mario Gómez Molina
www.blogdefoto.com



Introducción

Hasta este momento hemos podido aprender cómo hacer una buena fotografía desde un punto de vista técnico. Básicamente nos hemos dedicado a aprender como realizar una exposición correcta y creativa.

Pero la calidad final de una fotografía, depende de múltiples factores y uno de los más importantes es el de la composición. ¿Qué es la composición de una fotografía?. Entendemos por composición las decisiones que un fotógrafo debe tomar al hacer una fotografía en relación al objetivo y la focal a utilizar, el lugar desde donde se toma la foto, los elementos que saldrán y los que no saldrán en la fotografía y si la fotografía será vertical u horizontal.

Por lo tanto la composición de una fotografía será un elemento esencial para obtener una fotografía profesional y de alta calidad, más allá de que esta esté bien expuesta.

Lo que tenemos que tener claro, no obstante, es que si bien podemos describir exactamente cómo obtener una exposición correcta y podemos juzgar si una fotografía está bien o mal expuesta, en el caso de la composición no hay una fórmula ni mágica ni matemática que nos indique como obtener una buena composición, ya que en el juicio de si una composición es buena o no, intervienen muchos elementos subjetivos.

¿Cómo podemos entonces realizar una buena composición?. Existen unas ciertas reglas que es conveniente conocer y seguir que son las que veremos a continuación, pero lo mejor siempre, a la hora de enfrentarse a la composición de una fotografía es experimentar. Experimentar con diferentes composiciones para después analizar cual de todas las que hemos realizados es la que creemos que es mejor (o el cliente cree que es la mejor).


La Regla Fundamental de la Composición (La Regla de los Tres Tercios)

Si existe una regla fundamental en la composición de una fotografía que prácticamente siempre hay que seguir es la conocida como Regla de los Tres Tercios. Esta regla nos indica que los elementos principales de una fotografía, para que estos tengan auténtica fuerza visual, deben estar en los cuatro posibles puntos existentes, todos ellos situados a tres tercios de los bordes de la fotografía.

Lo mejor es visualizarlo con un ejemplo. Queremos fotografiar una vela y un repositorio para flores situados en una mesa.



Como podemos observar hemos trazado cuatro líneas (dos horizontales y dos verticales). Los puntos de intersección de estas líneas son precisamente los cuatro puntos donde debemos situar los elementos principales de la imagen (en este ejemplo los nueve cuadrados que forman las cuatro líneas no son uniformes en su tamaño, aunque también podría haberse realizado de esta forma. Personalmente prefiero esta modalidad). En esos puntos hemos situado la vela y el repositorio.

¿Qué pasaría sí solo quisiéramos tomar una foto a la vela?. ¿Cual debería ser la composición a realizar?. ¿Deberíamos utilizar también la regla de los tres tercios?.

En este ejemplo hemos centrado la imagen. Esta suele ser la composición que eligen muchos de los principiantes en el mundo de la fotografía (aunque no obstante, en la fotografía de producto eso es precisamente lo que debemos hacer).



Por el contrario en este ejemplo, hemos utilizado la regla de los tres tercios.



¿Cuál de las dos fotografías podríamos decir que tiene una mejor composición?. Sin duda, cualquiera nos dirá que es la que ha utilizado la regla de los tres tercios, ya que tiene muchas más fuerza visual que la fotografía con la vela centrada.

Por lo tanto para utilizar esta regla, cuando miramos por el visor debemos imaginar las dos líneas verticales y las dos líneas horizontales y procurar que los elementos principales de las fotografías estén en los puntos de intersección de dichas líneas o cerca de ellos y nunca (con excepciones) en el centro de la imagen.


Llenar el encuadre

Conjuntamente con situar el elemento principal de una fotografía en el centro, otro de los errores que suelen cometer las personas que se inician en la fotografía es no llenar el encuadre con el objeto principal. Dejar demasiado alejado el motivo principal es uno de esos errores que pueden arruinar una fotografía

Supongamos que el motivo principal de la fotografía vuelve a ser una vela pero esta vez tiene que se fotografiada en el suelo para aprovechar su reflejo. Si no utilizamos la regla de llenar el encuadre podríamos tener este resultado.




Si por el contrario llenamos el encuadre con el motivo principal y utilizamos la regla de los tres tercios el resultado podría ser este.




Es importante remarcar que llenar el encuadre en ningún caso significa que todo el espacio de la fotografía tenga que ser llenado por el motivo principal, si no más bien que el motivo principal en el espacio que le corresponde debe ser lo suficientemente grande para, precisamente, ser el motivo principal.


¿Horizontal o Vertical?

La mayoría de las fotografías se realizan en formato horizontal. Quizás porque es la manera natural de utilizar una cámara fotográfica o quizás porque es la manera en que las personas miran a su alrededor. Pero con nuestra cámara tenemos la oportunidad de elegir si la mantenemos en posición horizontal o si nos pasamos al formato vertical.

Un formato vertical puede ayudarnos a cumplir mejor la anterior regla de llenar el encuadre, ya que si el motivo principal tiene un formato vertical (pensemos por ejemplo en un rascacielos), la manera más natural de llenar correctamente el encuadre será haciendo una fotografía vertical al objeto.

Volvamos con nuestro ejemplo anterior. Una posibilidad que ya hemos visto es realizarla con el formato horizontal. Esto hace que en realidad no estemos llenando quizás demasiado el encuadre con el motivo principal. Si quisiéramos enfatizar el motivo deberíamos entonces cambiar al formato vertical lo cual nos daría la posibilidad de llenar el encuadre de una manera más completa.





Enfocar el motivo principal

Otra de las reglas de oro para lograr una correcta composición es mantener siempre el enfoque en el motivo principal. Si no logramos enfocar correctamente el motivo principal, la persona que vea la fotografía no sabrá que ese es precisamente el motivo principal y buscará el área enfocada, por lo cual nuestra fotografía habrá fallado en su composición. Relacionado con este tema está precisamente el tema del desenfoque, o lo que es lo mismo, a veces conviene enfocar al máximo el motivo principal, pero desenfocar todo el resto. Ya vimos en la lección 6 como conseguir precisamente eso.

En esta fotografía que ya nos había servido de ejemplo en la Lección 6 no hemos enfocado correctamente el motivo principal de la fotografía que es el campanario de una iglesia. Aunque hayamos ejecutado correctamente la regla de llenar el encuadre y la hemos posicionado con un formato vertical, el simple hecho de no enfocar el motivo principal hace que la persona que vea la fotografía se fije en la rama y no en el campanario que queda a su juicio sin importancia.




Por el contrario en esta fotografía logramos enfocar correctamente el motivo principal por lo cual conseguiremos una correcta composición de la escena. Es conveniente fijarse que el motivo principal está “enmarcado” por la rama de un árbol. Enmarcar el motivo principal es otra forma de realizar una correcta composición, pero siempre y cuando el marco no le reste importancia al motivo principal. En este caso, la rama del árbol sí le resta protagonismo al campanario porque también está correctamente enfocada.




Estas son las reglas básicas que siempre hay que tener en cuenta a la hora de realizar una correcta composición. Existen muchas más reglas que trataremos en próximas lecciones con material más avanzado.


Fecha de Publicación: 3 de Noviembre de 2009